
Era mi jardín, ahora es mi desierto. Mi hogar estaba en el recodo verde, el recodo ahora es un montón de arena; el lecho, la grama, la sombra un solo árbol que me cobija. El agua me mira de las nubes y se mece entre mi espera y las gotas de mis ojos que alimentan mi jardín, mi árbol, mi cobijo.


----Ya no es más un árido desierto...cuelga en el los niños de los niños una ventana que se abre a su magico úniverso... Si no me crees entra en Ventana Mágica 












Desde mi rincón Venezolano... María Lasalete Marques